| Sigue el ejemplo de Semarnat y ejercerá sus atribuciones para contener la urbanización Zapopan impedirá que se construya en La Primavera Sánchez Aldana advierte que, para ellos, las tierras son área protegida. |
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La pérdida por los gobiernos federal y estatal del juicio de amparo interpuesto por el comisariado ejidal de Santa Ana Tepetitlán, que como consecuencia retira del régimen protegido de La Primavera alrededor de 552 hectáreas del bosque, no será para Zapopan una señal de que se puede permitir la urbanización del bosque, advirtió el presidente municipal Juan Sánchez Aldana.
El funcionario aseguró que para ellos sigue siendo un área natural protegida y no se emitirá una sola licencia de construcción. “Nosotros estamos por la defensa del bosque La Primavera, los que vivimos estamos por la defensa del lugar, en el municipio no vamos a cambiar el uso de suelo e impediremos una construcción; pedimos a los ciudadanos ayuda porque no vamos a proceder con construcciones irregulares, es una zona protegida y así se va a mantener”.
A su juicio, aunque el terreno fue excluido de la reserva ecológica, no se comparte la idea de devastar la zona, pese a la expresa intención del grupo ejidal que controla Santa Ana Tepetitlán de aprovechar los terrenos de forma abiertamente económica.
“No vamos a conceder ningún permiso, si en un momento determinado el Tribunal les da derecho sobre la propiedad, no quiere decir eso que tengan derecho sobre la modificación del uso del suelo de esos predios”, recalcó.
Evitar la especulación inmobiliaria en el bosque es la finalidad del ayuntamiento, aunque ya está vulnerable debido a que en segunda instancia, el Primer Tribunal Colegiado del Tercer Circuito, con sede en Guadalajara, eliminó sobre el potrero ejidal de Las Lomas la vigencia del decreto de reserva forestal y de fauna que está vigente en el macizo forestal desde el 6 de marzo de 1980, fecha en que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto presidencial de José López Portillo (Público, 7 de julio de 2008).
La justificación para eliminar el decreto fue que se violaron las garantías constitucionales de los ejidatarios quejosos, pues se equipara por sus efectos a las cancelaciones de dominio que provoca un área natural protegida con el acto de expropiación; en consecuencia, los afectados no fueron “oídos y vencidos” ante un tribunal público, como lo establece el artículo 14 constitucional.
La medida anunciada por Zapopan se suma a la que hizo pública en el mismo sentido la delegación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), de no conceder cambios de uso de suelo; si los niveles federal y municipal detienen el proceso inmobiliario, la reserva podrá seguir de facto.
No obstante, las instituciones tienen preocupación porque se presente un “efecto dominó” en perjuicio de todas las áreas protegidas nacionales, jurídicamente sustentadas en el mismo tipo de actos que dieron origen a La Primavera
Preocupa “permisividad municipal”
(Guadalajara•Agustín del Castillo)
• Zapopan, que ayer se erigió en paladín de la causa de la conservación del bosque La Primavera, no tiene una imagen positiva a los ojos de los ejidatarios “comunes y corrientes” de Santa Ana Tepetitlán, es decir, la gran mayoría que está al margen de su comisariado ejidal y de los negocios de fraccionamientos que éste prohija.
Eso lo revela el informe sobre el trabajo de campo en cuatro ejidos de la reserva que elaboró en 2007 el catalán Enric Miró i Cuberes, en el marco de la cooperación entre Jalisco y Cataluña para el boque La Primavera. “En general no detecté interés [de los ejidatarios] por proyectos turísticos. La actividad agrícola parece satisfacer sus actuales expectativas. En algún momento sí expresaron su interés por la calidad y cantidad de agua que llega de La Primavera. Tampoco constaté desacuerdos relevantes con el proyecto general de La Primavera”, detalla el investigador cultural.
En cambio, “sí manifestaron en diversas ocasiones su claro desacuerdo con la permisividad municipal en las edificaciones ilegales, con la presión urbanística y social de la capital [Guadalajara] y los graves efectos sobre ‘su Santa Ana’ y sobre La Primavera. Expresan su disposición a trabajar y luchar por un cambio y mejora”. A su juicio, “el trabajo cooperativo entre ejidos, y con otras fuerzas sociales, son una forma necesaria de afrontar el problema”. Los disidentes de Santa Ana son enemigos del amparo contra La Primavera.

