Archive for julio, 2008

Niegan permisos en la Primavera

Miércoles, 9 julio, 2008

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y la dirección del Bosque La Primavera, coincidieron en que no dejarán urbanizar en las 552 hectáreas que ya no formarán parte del Área Natural Protegida, luego de la resolución de un Amparo a favor del Ejido Santa Ana Tepetitlán, dada a conocer ayer públicamente.

José de Jesús Álvarez Carrillo, delegado de la Semarnat en Jalisco, señaló que de inmediato tendrán una estrecha colaboración con el Ayuntamiento de Zapopan para evitar la pérdida de masa forestal.

“No doblaremos las manos, puedo asegurar que no vamos a emitir ninguna autorización para cambio de uso de suelo, esperando que el ordenamiento municipal nos respalde, en lo que se buscan caminos jurídicos para proteger el área”, expresó.

El Primer Tribunal Colegiado del Tercer Circuito en Materia Administrativa dictaminó que en el Ejido Santa Ana Tepetitlán, ubicado en Zapopan, quedaba sin efecto el Decreto Presidencial que el 19 de febrero de 1980 instauró el Área Natural Protegida de La Primavera sobre 30 mil 500 hectáreas de propiedad privada, pública y ejidal, de las cuales 552 son del Ejido Santa Ana.

Los magistrados consideraron en la revisión del juicio de Amparo 413/2001 que los afectados no fueron escuchados como lo establece el artículo 14 de la Constitución, por lo que hubo violación a sus garantías individuales.

Los ejidatarios argumentaron en el Amparo que la creación de Área Natural Protegida les impedía aprovechar de forma ilimitada los recursos existentes en sus predios. Miembros del ejido, contrarios a los que promovieron el Amparo, han señalado que detrás de este proceso legal está un gran negocio inmobiliario.

Pero el Ordenamiento Ecológico Territorial de Jalisco considera que el uso de esa zona del ejido es de conservación, por lo que sólo se podría urbanizar si los regidores cambian el uso de suelo, y si la Semarnat autoriza el derribo de arbolado, por lo que aún quedan candados que pudieran evitar la pérdida de masa forestal.

El director del bosque, José Luis Gámez, aseguró que de concretarse el Amparo, como ya sucedió, no permitirán la urbanización, lo que se combatiría por la vía legal.

Por lo pronto, dijo, ayer cruzaron llamadas con las direcciones jurídicas de la Semarnat y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para ver cuál es la mejor estrategia jurídica a seguir para defender La Primavera.

“Vamos a hacer todo lo posible para evitar en un momento dado que se ejecute como viene la resolución. Falta la respuesta que tengamos por parte del jurídico de la Semarnat y de la Conanp en México, tuvimos en contacto con ellos, quienes nos dicen que no tienen ninguna notificación oficial”, explicó Gámez.

Por Sergio Hernández

http://busquedas.gruporeforma.com/mural/Documentos/DocumentoImpresa.aspx

Buscan proteger recorte de bosque

Martes, 8 julio, 2008

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y la dirección del Bosque La Primavera, coincidieron en que no dejarán urbanizar en las 552 hectáreas que ya no formarán parte del Área Natural Protegida, luego de la resolución de un Amparo a favor del Ejido Santa Ana Tepetitlán, dada a conocer ayer públicamente.

José de Jesús Álvarez Carrillo, delegado de la Semarnat en Jalisco, señaló que de inmediato tendrán una estrecha colaboración con el Ayuntamiento de Zapopan para evitar la pérdida de masa forestal.

“No doblaremos las manos, puedo asegurar que no vamos a emitir ninguna autorización para cambio de uso de suelo, esperando que el ordenamiento municipal nos respalde, en lo que se buscan caminos jurídicos para proteger el área”, expresó.

El Primer Tribunal Colegiado del Tercer Circuito en Materia Administrativa dictaminó que en el Ejido Santa Ana Tepetitlán, ubicado en Zapopan, quedaba sin efecto el Decreto Presidencial que el 19 de febrero de 1980 instauró el Área Natural Protegida de La Primavera sobre 30 mil 500 hectáreas de propiedad privada, pública y ejidal, de las cuales 552 son del Ejido Santa Ana.

Los magistrados consideraron en la revisión del juicio de Amparo 413/2001 que los afectados no fueron escuchados como lo establece el artículo 14 de la Constitución, por lo que hubo violación a sus garantías individuales.

Los ejidatarios argumentaron en el Amparo que la creación de Área Natural Protegida les impedía aprovechar de forma ilimitada los recursos existentes en sus predios. Miembros del ejido, contrarios a los que promovieron el Amparo, han señalado que detrás de este proceso legal está un gran negocio inmobiliario.

Pero el Ordenamiento Ecológico Territorial de Jalisco considera que el uso de esa zona del ejido es de conservación, por lo que sólo se podría urbanizar si los regidores cambian el uso de suelo, y si la Semarnat autoriza el derribo de arbolado, por lo que aún quedan candados que pudieran evitar la pérdida de masa forestal.

El director del bosque, José Luis Gámez, aseguró que de concretarse el Amparo, como ya sucedió, no permitirán la urbanización, lo que se combatiría por la vía legal.

Por lo pronto, dijo, ayer cruzaron llamadas con las direcciones jurídicas de la Semarnat y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para ver cuál es la mejor estrategia jurídica a seguir para defender La Primavera.

“Vamos a hacer todo lo posible para evitar en un momento dado que se ejecute como viene la resolución. Falta la respuesta que tengamos por parte del jurídico de la Semarnat y de la Conanp en México, tuvimos en contacto con ellos, quienes nos dicen que no tienen ninguna notificación oficial”, explicó Gámez.

Sergio Hernández

La Semarnat impedirá fraccionar La Primavera

Martes, 8 julio, 2008

Guadalajara.- Perder un amparo no significa perder la protección del bosque, advirtió ayer el delegado estatal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), José de Jesús Álvarez Carrillo. Y se comprometió a hacer lo que le toca para sostener la reserva en La Primavera: “Más allá de lo que salga del análisis jurídico que debe hacer la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas [Conanp], nosotros ya podemos adelantar que no estamos dispuestos a conceder un cambio de uso de suelo para que construyan en el bosque, pero evidentemente que también vamos a buscar que se dé todo el respaldo jurídico para solucionar el caso”.

Dijo que si todas las instituciones trabajan en busca del mismo fin, no hay manera de que los fraccionadores puedan salirse con su intención de abrir desarrollos en las 552 hectáreas que fueron “liberadas”, según los datos de las poligonales que tiene la dirección ejecutiva de La Primavera y que ayer proporcionó a este diario (ver nota anexa).

Por ejemplo, será de gran utilidad que el Ayuntamiento de Zapopan asegure por medio de su planeación que esas 552 hectáreas sean consideradas de protección. Y si eso deriva de una declaratoria municipal de área natural protegida, tanto mejor. Lo cierto es que el nivel municipal puede y debe controlar los asentamientos humanos en esa franja, pues en zonas urbanas los ayuntamientos son los reguladores de los usos de suelo, según el artículo 115 constitucional.

Álvarez Carrillo admitió que la resolución de la revisión 465/2007 del juicio de amparo 413/2001, emitida por el Primer Tribunal Colegiado del Tercer Circuito el pasado 27 de junio, no ha sido aún notificada a las partes: “Nos enteramos por Público hoy [ayer]”.

No obstante, hay comunicación para alcanzar acuerdos sobre cómo manejar la crisis, pues están conscientes de que el destino final de esta parte de La Primavera podrá incidir no solamente en el resto de las 30,500 ha que dotó el presidente de la república, José López Portillo, a partir de la publicación del Diario Oficial de la Federación, el 6 de marzo de 1980, sino en otras reservas del país, todas establecidas sobre la base jurídica de regular usos de recursos y territorio, pero sin afectar el régimen de propiedad.

La sentencia del juzgado tercero de distrito equiparó el efecto de un decreto de área natural protegida al de una expropiación y, al no haber sido consultado el dueño —el ejido de Santa Ana Tepetitlán—, se habrían violado sus garantías de audiencia y de juicio justo que consagra el artículo 14 de la Constitución.

Ese razonamiento fue apoyado por los magistrados, que ratificaron el sentido de la sentencia, pese a los reclamos de la presidencia de la república y de un grupo disidente de campesinos del ejido, encabezado por Tranquilino Flores Aguilar; no escucharon, de la primera quejosa, que era inadmisible equiparar protección a expropiación; del segundo, que la protección beneficia a los campesinos, que su comisariado es espurio y trae detrás un negocio inmobiliario millonario.

Luego, ésa es la idea que hay que combatir: que una declaratoria de reserva ecológica sea igual a una expropiación, y que proteger para la comunidad los recursos naturales sea un fin inferior o subordinado a aprovecharlos de forma particular.

La superficie protegida del país asciende a casi 25 millones de hectáreas, 12.5 por ciento de la extensión total. 95 por ciento de los terrenos de los ecosistemas protegidos no son propiedad pública, sino privada, comunal o ejidal, lo cual pone en relieve el riesgo jurídico que ocasiona este amparo.

Por su parte, el director de La Primavera —reserva mundial de la biosfera desde noviembre de 2006—, José Luis Gámez Valdivia, se dijo preocupado por la posibilidad de que el anunciado “efecto dominó” ocasione un colapso en la vigencia del decreto de protección de 1980.

Indicó que ha solicitado información para poder conocer de otros juicios de amparo que estarían promovidos por propietarios o ejidatarios con terrenos en la zona de protección de flora y fauna. Criticó la falta de seguimiento que hubo en la dirección en los años previos, pues el amparo en cuestión fue dado a conocer a la opinión pública en la edición de este diario del 7 de junio de 2007.

Añadió que toda posible urbanización en la zona boscosa de Santa Ana Tepetitlán será combatida.

“Haremos lo posible para evitar que se ejecute como viene la resolución. Falta la respuesta del jurídico de la Semarnat y de la Conanp en México, tuvimos contacto con ellos, Alberto Elton [coordinador de la región occidente de la Conanp] nos dijo que no tienen aún ninguna notificación oficial”, refirió Gámez Valdivia.

Que los ejidatarios tengan un amparo no lleva a que puedan poner sus tierras al mejor postor, “pues el hecho de estar en un ecosistema frágil obliga a cualquier tipo de actividad que se pretenda desarrollar, a someterla a dictaminación de impacto ambiental; no es tan sencillo”, puntualizó

- A viva Voz

“No estamos dispuestos a conceder un cambio de uso de suelo para que construyan en el bosque”

• José de Jesús Álvarez,
delegado de la Semarnat

Santa Ana Tepetitlán tenía 552 hectáreas en el bosque

Si bien el comisariado ejidal de Santa Ana Tepetitlán, desde el año 2001, en que entabló el juicio de garantías contra el decreto de La Primavera, había calculado que “entre 584 y 449 hectáreas” del potrero Las Lomas estarían afectadas dentro de la zona protegida, un análisis proporcionado por la dirección ejecutiva del área natural protegida precisó ayer los datos: son 552 hectáreas las que se ubicaron dentro de los polígonos de protección.

Estas 552 ha se ubican en dos grandes clasificaciones del bosque: zona de uso restringido y zona de recuperación.

Las superficies de uso restringido “son aquellas en buen estado de conservación donde se busca mantener las condiciones actuales de los ecosistemas, e incluso mejorarlas en los sitios que así se requieran, y en las que se podrán realizar excepcionalmente actividades que no modifiquen los ecosistemas y que se encuentren sujetas a estrictas medidas de control”, define el Programa de manejo vigente.

La zona de uso restringido de Santa Ana Tepetitlán comprende 159 hectáreas, “siendo los parajes más representativos Cerro Pelón. Esta zona es considerada como corredor biológico. Además comprende el área donde se registraron eventos geológicos importantes, como los vestigios de la caldera que dieron origen a la sierra de La Primavera”.

En esta superficie se permite “la investigación científica manipulativa, actividades de educación ambiental y de turismo, que no impliquen la modificación de las características y condiciones”. Del diagnóstico se señala que “la problemática principal está representada por la presión que se ejerce para el cambio de uso del suelo con fines agrícolas. De igual forma existe presión por desarrollos urbanos y por la fragmentación de la propiedad de la tierra; se presentaron en esta área bancos de material, y prevalecen aún la caza furtiva, actividades de motociclismo y turismo sin control”, precisa el texto.

En cuanto a las zonas de recuperación, las define como espacios “donde los recursos naturales han resultado severamente alterados o modificados, y que serán objeto de programas de recuperación y rehabilitación. Esta zona del ejido Santa Ana Tepatitlán comprende 393 ha, que incluyen aquellas áreas que han sido afectadas al ser usadas como bancos de material, los cuales actualmente se encuentran abandonados por aquellos particulares que los explotaron en algún momento, en el Cerro Pelón, así como en el límite este del bosque, incluyendo el Cerro de El Colli”.

Así, se trata de “áreas que requieren una intervención inmediata de restauración, donde la vegetación natural y los suelos han sido severamente dañados; se encuentran aquí coberturas significativas de especies de flora exótica, que debe ser reemplazada con ejemplares autóctonos en obras planificadas. Posteriormente, podrán incluirse en esta categoría aquellas áreas en las que por alguna circunstancia sea necesaria una acción inmediata de restauración”.

Todo esto se puede venir abajo si el amparo deriva en un manejo especulativo de la zona, como sucede en otras zonas del bosque que nunca fueron protegidas, como los fraccionamientos El Palomar y Bugambilias

Agustín del Castillo – Periodico Publico

Primavera, un lujo en peligro

Martes, 8 julio, 2008

Tener un bosque de 30 mil hectáreas es un lujo que muy pocas ciudades en el mundo pueden presumir. En México, ninguna cuenta con la vecindad de una mancha verde de esa magnitud. Si además le sumamos las 54 mil hectáreas de áreas protegidas de las barrancas de Huentitán, en la cuenca del Santiago, y la del río Verde hasta Tepatitlán, la gran Guadalajara tiene, en medio de todas las carencias y problemas, un potencial verde con que no sueña ninguna otra ciudad. La mancha urbana es de 35 mil hectáreas y, según los cálculos del arquitecto y urbanista Francisco Pérez Arellano, se necesitarán quince mil más para su consolidación. Cuando Guadalajara deje de crecer tendrá un tamaño del doble de La Primavera, sí y sólo si el bosque se mantiene.

La derrota de los gobiernos federal y estatal en tribunales en la defensa del área natural protegida es un golpe para todos los tapatíos. Es cierto que sólo es 2 por ciento de la superficie total lo que afecta el juicio de amparo promovido por los ejidatarios de Santa Ana Tepetitlán, pero también es cierto que se abrió un hueco en el esquema de área protegida que puede desencadenar una serie de amparos con resultados catastróficos. A los magistrados no les costó mayor trabajo decidir, porque ni el gobierno estatal ni el federal metieron las manos para defender al bosque. Negligencia, impericia, desorganización, falta de atención, como sea, esas casi 600 hectáreas fueron desvinculadas del área natural protegida y acto seguido vendrán las presiones para su urbanización.

Hay dos caminos para impedirlo. El primero es que, de acuerdo con las disposiciones ambientales, ningún predio de bosque puede cambiar de uso de suelo, y la mayoría de esas hectáreas corresponden a macizo boscoso. El segundo y más efectivo es que el Ayuntamiento de Zapopan establezca un área de protección, como la barranca de Huentitán, y asegure —vía planes parciales— que no se modifique el uso de suelo, es decir, que no se autorice la urbanización.

El problema es que seguirán los amparos. Si en los predios colindantes hay urbanización, por qué en estos no. Si se ha permitido la construcción de vivienda dentro del polígono protegido, por qué no en este predio. Los ejidatarios pelearán su legítimo interés, que no es ni el que nos conviene a los tapatíos ni a la ciudad ni a La Primavera, pero del otro lado hay propietarios. Si los tres niveles de gobierno no se ponen de acuerdo, cuando terminen de aventarse la bolita quizá quede muy poco que defender.

Diego Petersen – Periodico Publico

dpetersen@publico.com.mx

http://www2.milenio.com/node/43796

Pretenden cobrar en La Primavera

Domingo, 6 julio, 2008

La dirección del Bosque La Primavera hará este año un nuevo intento por cumplir la Ley Federal de Derechos, que establece un cobro de 20 pesos por cada persona que ingrese a las Áreas Naturales Protegidas del País.

La primera ocasión que se buscó implementar el cobro fue en el 2004, pero los ejidatarios, dueños de algunas áreas de La Primavera, se opusieron porque son ellos los que imponen una cuota por cada persona o vehículo que ingresa al bosque.

José Luis Gámez, director del Área Natural Protegida, argumentó que quienes ahora cobran por entrar deben pensar en ofrecer servicios de ecoturismo, venta de comida y hasta souvenirs para seguir teniendo ingresos económicos, ya que la cuota de ingreso ahora debe ser conforme a la Ley Federal de Derechos.

“No están prohibidos los servicios, como, por ejemplo, rentarte una bicicleta de montaña, el poder rentar un caballo, tener un restaurante con todas las adecuaciones en lugares de uso público, y esa sería la utilidad y la ganancia para los propietarios de esos espacios”, explicó.

“No vamos a chocar en el sentido de que, si efectivamente en la actualidad en el caso del Ejido La Primavera se cobra una cuota, creo que a la larga serán mejores los beneficios al manejar el bosque de una manera sustentable, con áreas de campamento donde puedan vender servicios de guías, de alimentos, donde puedan dar una atención en centros de información, o como existe en otros parques, atención nocturna, darles información del por qué es Área Natural Protegida”.

Aunque el funcionario indicó en entrevista que se cobrarían 21 pesos por entrar a La Primavera, la Ley Federal de Derechos señala que el pago es de 20 pesos por día o de 250 pesos por año.

El pago del derecho federal se tendría que hacer al ingresar al bosque por la caseta de ingreso de Mariano Otero, en territorio de Zapopan; por la caseta que se habilitará en el ingreso al bosque por San Agustín, en territorio de Tlajomulco, o en una caseta que se instalaría en territorio de Tala.

“Es algo que le va a molestar y va a calar a la población, pero es indispensable, es un mandato por ley”, comentó Gámez Valdivia.

La ley dice textual…

La Ley Federal de Derechos establece una cuota para poder ingresar a las Áreas Naturales Protegidas.

Artículo 198-A

Los ingresos que se obtengan por la recaudación de los derechos a que se refiere este artículo se destinarán a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, para acciones y proyectos de protección, manejo, restauración y gestión para la conservación de las Áreas Naturales Protegidas.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas destinará los recursos generados, prioritariamente a aquellos programas y proyectos sustentables realizados por o para los propietarios o legítimos poseedores de los terrenos en las Áreas Naturales Protegidas mencionadas.

Sergio Hernández

Instalarán radar contra tormentas

Viernes, 4 julio, 2008

Para evitar falsas alarmas sobre lluvias torrenciales en la entidad, el Gobierno del Estado y la UdeG instalarán un radar antitormentas en el Bosque La Primavera.

El equipo, que costará un millón de dólares, permite conocer con una anticipación de tres horas los lugares en donde habrá tormentas severas, para alertar a la población y tomar las medidas necesarias.

Según el Rector general de la UdeG, Carlos Briseño Torres, la iniciativa fue de los investigadores del Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM) de la Universidad, y el aparato estará en la estación del instituto en La Primavera.

El 12 de junio, el Secretario General de Gobierno, Fernando Guzmán, alertó de una tormenta severa en la Ciudad para ese fin de semana, la cual no llegó. Incluso exhortó a la población a evitar estar en la vía pública.

Los investigadores de la Universidad, encabezados por Ángel Meulenert, estarán encargados de la operación del radar y descifrarán los informes que emita, aunque aún no tienen fecha para recibirlo.

México y Monterrey ya tienen un radar antitormentas, que generalmente se localiza en los aeropuertos.

Además, las instituciones también invertirán otros 10 millones de pesos para establecer una red sísmica en 20 estaciones repartidas por el Estado, que permitirá alertar sobre temblores antes de que sucedan, y será operada por la Red Sísmica de la UdeG.

Briseño Torres adelantó que recibirán otros 30 millones del Gobierno estatal para que, junto con otro monto igual que invertirá la UdeG, puedan financiar proyectos de ciencia aplicada que realizan los investigadores de la institución.

Por otra parte, aseguró que recibirán 152 millones de pesos extras por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que se destinarán al aumento de la matrícula, a través de la adecuación de espacios, adquisición de equipo de cómputo y equipamiento de laboratorios, entre otras actividades.

Por Rebeca Herrejón