Campaña mundial contra el gasto ambiental de Jalisco

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La Junta Intermunicipal del Río Ayuquila (Jira) informará a sus socios internacionales sobre la precaria situación de sus finanzas, debido a que el gobierno de Jalisco se negó a asignarle presupuesto para 2010, en busca de presionar por que se aporten al menos los cuatro millones de pesos que se le asignaron para el año en curso.

Por su parte, Raquel Gutiérrez Nájera, consejera nacional de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), dijo que el tema de esa demarcación y del bosque La Primavera, que se quedaron sin dineros estatales, será materia de la primera reunión del Consejo Regional Consultivo para el Desarrollo Sustentable, del que es presidenta, para elevar una petición al titular de la Semarnat, Rafael Elvira, de que se entreguen recursos a las áreas protegidas.

“El gobierno federal no puede nadar de muertito: La Primavera es un área protegida con decreto federal y debe tener financiamiento”, advirtió la presidenta del Instituto de Derecho Ambiental, Premio Nacional al Mérito Ecológico 2009.

Entre los socios de la junta del Ayuquila están los gobiernos locales de Barcelona y Menorca, en España; la provincia de Ontario, en Canadá; el estado de Wisconsin, Estados Unidos, el gobierno de Japón y los estados mexicanos de Michoacán y Yucatán, entidades con las que sostiene proyectos. Además, siete universidades de Canadá y EU con las que se tienen programas de cuencas y agua; la Red de Naciones Unidas para Educación, Agua y Sustentabilidad, y la Red Mexicana de Investigación Ecológica a Largo Plazo. Se busca incorporar además a voces connotadas en el ámbito científico para respaldar la búsqueda de dinero.

El alcalde de Tolimán, Carlos Navarrete Navarrete, dijo que espera que la información sensibilice a los actores políticos.

De hecho, con fecha del pasado 17 de diciembre, los 20 alcaldes electos y salientes de la cuenca unieron sus esfuerzos en sendas cartas que enviaron al gobernador Emilio González Márquez.

En las misivas destacan que, desde 2002, “el gobierno del estado de Jalisco tomó la oportunidad de invertir recursos en una iniciativa intermunicipal. Esta inversión había sido incrementada desde entonces, y hasta el pasado presupuesto de egresos de 2009, estableciéndose en cuatro millones de pesos, es decir, 0.005 por ciento del presupuesto del gobierno del estado. Con esos recursos, más aportaciones realizadas por los ayuntamientos que integran la actual junta —300 mil pesos anuales cada uno de los diez—, y el apoyo económico y/o en especie recibido en su momento por la Semarnat, el premio de gobierno y gestión local [CIDE-Fundación Ford] y la Fundación Manantlán para la Biodiversidad de Occidente”, se logró una bolsa de recursos interesante que apoyó varios logros destacados, entre ellos, el manejo de la contaminación del agua, la separación de residuos y la reducción de la deforestación. Todo lo cual corre el riesgo de perderse.

Firman los alcaldes en funciones de Autlán, El Grullo, Tolimán, Zapotitlán, Tuxcacuesco, El Limón, Tonaya, Ejutla, Unión de Tula y San Gabriel, así como los entrantes. No ha habido respuesta.

Reunión de cambio climático

El gobierno de Jalisco carece de justificación o méritos reales para reclamar la realización de la reunión internacional sobre cambio climático, de la que México será anfitrión en octubre de 2010, coinciden expertos en el tema.

El estado presenta malas cuentas en el ámbito ambiental, partiendo de un presupuesto histórico y anual escaso, diversos proyectos depredadores del ambiente —obras urbanas y carreteras en la costa y la sierra Huichola, por ejemplo— y, en general, un modelo de desarrollo marcado desde el Poder Ejecutivo donde la economía marca la prioridad y la conservación del capital natural sigue siendo vista como “subsidio” con valor cero, subrayan los científicos Enrique Jardel Peláez y Raquel Gutiérrez Nájera.

De hecho, las políticas de la Semades tendientes a crear áreas protegidas nuevas son un formalismo, pues no hay dinero asignado para la primera área protegida de carácter estatal, los bosques mesófilos del Nevado de Colima —que dependerán del presupuesto asignado a la reserva federal vecina—, así como la Sierra del Águila, cuyo decreto se publicaría en estos días como segunda reserva estatal. “Se necesita aportar recursos para que éstas no sean reservas de papel”, añade Jardel Peláez.

Publico / Agustín del Castillo

http://www.milenio.com/node/349626


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