Primavera en llamas
Jueves, Mayo 15th, 2008Hace un año discutíamos sobre el impuesto ambiental para La Primavera. La propuesta del gobernador no encontró eco en la ciudadanía ni en los diputados porque la forma como se planteó fue bastante improvisada y porque, por principio, todos nos oponemos a pagar más impuestos. La discusión, sin embargo, sirvió para arrancar un proceso de planeación y revisión de la situación del bosque que derivó, entre otras cosas, en el cambio del director del Comité Técnico del Bosque. La salida de Salvador Mayorga, hace unos días, y la entrada de José Luis Gámez no pasará de un asunto de grilla si no hay un cambio de fondo en la valoración y los esquemas de trabajo en el bosque. La Primavera tiene pocos recursos, responsabilidades dispersas y demasiadas manos metidas en una sopa en la que el chef no controla ni la sazón, mucho menos los ingredientes. Lo peor es que del bosque sólo nos acordamos cuando hay incendios.
Hace tres años, cuando el famoso y terrible incendio que afectó una tercera parte de La Primavera, hubo muchas promesas. El entonces gobernador Francisco Ramírez Acuña subió al cerro para decir que tomaría cartas en el asunto para que no volviera a ocurrir y que crearía un organismo que le diera certeza al bosque. Era la primera vez (y fue la única) que como gobernador iba al bosque y hubo que recordarle que el organismo que pretendía crear ya existía y que, para su mala suerte, él lo presidía. Nada ocurrió. Pasaron poco más de mil días y no hicimos nada. Tuvimos dos estiajes relativamente benévolos y con pocos incendios (quedaba poco por quemarse). La naturaleza hizo lo que tenía que hacer, vino un buen temporal seguido de un estiaje caliente, lo que significa ni más ni menos que peligro de incendios. Se sabía, se dijo, se previó, pero los incendios no se apagan con rollos. Cuando llegó el momento, la coordinación de la que tanto se habló no funcionó, las brigadas contra incendios que dependen directamente del bosque están en huelga porque no tienen seguridad social y uno de los dos helicópteros está en reparación, en pleno estiaje. Si los incendios no han pasado a mayores es gracias a que los vientos han sido benévolos.
Un incendio grave puede volver a ocurrir en cualquier momento. La Primavera necesita nuevas formas de administración y más recursos. Es cierto que meterle dinero sin hacer los cambios de fondo tiene poco sentido; dejar pasar mil días sin hacer nada es irresponsable y suicida.
Diego Petersen - Periodico Publico


