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Liberan 69 animales silvestres en la Semana Nacional de la Conservación

Miércoles, 25 Noviembre, 2009

Provienen del centro integral de vida silvestre de la Semarnat, donde fueron tratados para su reinserción en el medio natural.

Guadalajara.-En el marco de la VIII Semana Nacional de la Conservación, el centro de vida silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) realizará la liberación de 69 individuos de diversas especies animales en ecosistemas de Jalisco y Nayarit, informó el responsable del centro, Andrés González Rodríguez.
Los ecosistemas beneficiados son Marismas Nacionales de Nayarit, que pronto será reserva de la biosfera federal, el bosque La Primavera, la sierra de Quila, así como la selva comunitaria de Bioto, en Cabo Corrientes, y la sierra de Mezquitic, explicó el funcionario.
En Marismas Nacionales, enclavadas al norte de Nayarit, se liberaron cinco ejemplares de gavilán de harris (Parabuteo unicinctus) y tres ejemplares de coyote (Canis lantras); para la selva de Bioto hay un ejemplar hembra de ocelote (Leopardus pardalus).
En Sierra de Quila son 19 individuos: aguililla de cola blanca (Buteo albicaudatus), búho cornudo (Bubo virginianus), serpiente alicante (Pituophis deppei deppei), víbora chirrionera (Coluber mentovarius striolatus), tilcuate (Drimarchon melanurus rubidus), coatí (Nasua
nasua) y mapache (Procyon lotor).
En el bosque La Primavera fueron 41 individuos de las siguientes
especies: Aguililla de Cola Roja (Buteo Jamaicencis), Lechuza (Tyto alba), tecolotito (Asio stigux), búho pigmeo (Glaucidium brasilarum), coatí (Nasua nasua), mapache (Procyon lotor), zorrillo, cacomixtle (Bassariscus astutus), tlacuaches (Didelphis virginiana), alicante (Pituophis deppei deppei), falsa coralillo (Lampropeltis triangulum nelsoni), chirrionera (Coluber mentovarius striolatus), ranera esmeralda (Senticolis triaspis), culebra de agua (Thamnophis eques eques), tilcuate (Drimarchon melanurus rubidus), culebra de agua (Thamnophis melanogaster canescens), iguana negra (Ctenosaura pectinata).

Milenio.com / Agustín del Castillo

http://www.milenio.com/node/329082

Puede ser desastroso para bosques baja de presupuesto al Proárbol

Lunes, 16 Noviembre, 2009

Hay 45 actividades además de la reforestación, a las que se debe aplicar gasto público, señalan silvicultores de Jalisco y del país; la pobreza y la destrucción aumentarán si le quintan mil mdp.

Guadalajara.- El sector forestal del país atisba consecuencias desastrosas si se confirma la reducción presupuestal al ProÁrbol de mil millones de pesos, pues puede generar colapso de actividades productivas en los bosques mexicanos, donde habitan más de trece millones de personas en situación de pobreza, en medio de la mayor riqueza natural, amenazada con desaparecer si la silvicultura pierde estímulos.

Esto piensan distintos actores, como el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS), la Unión de Asociaciones de Silvicultores del Estado de Jalisco, y directores de áreas naturales protegidas de esta entidad, ante el anuncio de la reducción del gasto federal en esa área, para dejarla en 3,463 millones de pesos, anunciada por los diputados la semana pasada.

“Puede ser un golpe fuerte al sistema de áreas naturales protegidas, pues al establecerse las reservas se cancelan muchos usos para los dueños del bosque, y estos programas eran los que nos estaban dando posibilidades de compensarlo”, advirtió el director del bosque La Primavera, José Luis Gámez Valdivia.

Por su parte, los silvicultores jaliscienses emitieron un comunicado en el que destacan que “por muchos años, las políticas públicas marginaron al sector forestal de contar con apoyos para el desarrollo, habiéndose privilegiado otros sectores, lo que provocó un fuerte rezago histórico. Casi 70 por ciento de la superficie del país tiene vocación forestal, pero por décadas el sector estuvo en el olvido y sujeto a fuertes procesos de deterioro. Para revertir estos procesos se requiere de políticas de largo plazo e inversiones que permitan garantizar la restauración de ecosistemas, garantizar la provisión de servicios ambientales e impulsar el manejo forestal sustentable de los recursos forestales, todo ello en beneficio de sus dueños y poseedores y de la sociedad en general”.

Añaden: “el gobierno federal ha tomado la decisión de apoyar al sector forestal, y ha sido cuestionado en cuanto a los resultados alcanzados, en ocasiones sin fundamentos y basado en hechos muy particulares, a partir de los cuales se ha generalizado”, lo cual es una alusión a las críticas a la reforestación, programa que es uno de más de 30 que incluye el Proárbol.

A su juicio, el recorte ocasionará “problemas para prevenir y atender presupuestalmente la prevención y combate de incendios forestales”; disminuirán las oportunidades “de fortalecer el desarrollo de ejidos y comunidades forestales”; “se corre el riesgo de afectar la capacidad de captura de carbono y la emisión de gases de efecto invernadero, que agravarán los problemas de cambio climático que estamos viviendo”, y “se contará con menos elementos para atender la problemática de deforestación”.

Además, “se incrementaría el riesgo de perder biodiversidad y no se podrán apoyar acciones de conservación y restauración en áreas naturales protegidas”, lo que deriva también en “incumplir con compromisos internacionales en materia ambiental, tales como los Objetivos de Desarrollo del Milenio, Protocolo de Kioto”.

Otros problemas que se acentuarán es el azolvamiento de infraestructura hidroagrícola, los daños derivados de desastres naturales –pues la naturaleza pierde sus capacidades de amortiguarlos al perderse cobertura natural- y el agravamiento del déficit comercial, por más de seis mil millones de dólares por año, y de la migración, marginación y pobreza.

Coincide el CCMSS, que agrupa a diversas organizaciones del país que impulsan la forestería comunitaria: “Si bien, las evaluaciones efectuadas al Proárbol por la Auditoría Superior de la Federación […] han evidenciado fallas e incumplimiento de metas en el Programa de Conservación y Reforestación (Procoref), algunos otros programas como el Programa de Desarrollo Forestal comunitario (Procymaf), Programa de Desarrollo Forestal (Prodefor) y Pago por Servicios Ambientales (PSA) han logrado en estos últimos años contribuir de manera sustantiva en el manejo sustentable y conservación de los bosques y selvas del país”.

Así, la propuesta de recortar el presupuesto “no es la solución a los problemas de su ejecución ni contribuye a la conservación de los bosques y selvas del país”.

La evaluación hecha al Proárbol “corresponde a ejercicios anteriores, con una administración que privilegió la reforestación de manera inadecuada que en su momento fueron denunciadas por las organizaciones civiles. Los malos resultados de la reforestación no representan los resultados de otros programas incluidos en el Proárbol. El Proárbol no es sólo reforestación sino que incluye un listado de 45 tipos de apoyos que contribuyen a la realización de diferentes actividades a favor del bosque”.

13 millones de personas “que habitan y son dueños de 80 por ciento de los bosques y selvas país, indígenas en su mayoría y con fuertes índices de marginación, se verán afectadas si se efectúa una reducción del presupuesto al sector forestal, lo que seguramente promoverá retrocesos en el manejo sustentable y la conservación de los ecosistemas forestales”.

De por sí, “la crisis económica ha tenido fuertes impactos en los productores forestales, incluyendo las comunidades y ejidos que producen madera certificada -98 por ciento de la producción certificada nacional-. La reducción de recursos disponibles para apoyar la producción forestal comunitaria, además de tener impactos directos en el empleo rural, contribuirá a la disminución de la producción forestal nacional, provocando así un incremento en el déficit comercial y el crecimiento del mercado ilegal de madera”.

La descentralización del sector forestal, añade, “es un aspecto necesario para su desarrollo, sin embargo, los estados no cuentan con la estructura de gestión que garantice la correcta ejecución del presupuesto. Dar los recursos de Proárbol directamente a los gobiernos estatales y los municipios representan un grave riesgo de incrementar la falta de transparencia y los desvíos de recursos, ya que la ASF no podrá evaluarlos”.

Además, “la nueva administración de la Conafor incluye a personas de gran experiencia en el sector forestal, que provienen de la academia y la sociedad civil, que representan la oportunidad de lograr avances importantes en el manejo sustentable y la conservación de los recursos forestales”.

El CCMSS recomienda no disminuir el gasto público, sino “promover cambios en la distribución de los recursos destinados a Proárbol, para privilegiar el ordenamiento del territorio, el desarrollo del manejo forestal sustentable, la certificación, la restauración de los ecosistemas forestales, la producción maderable y la competitividad del sector forestal, en lugar de destinar anualmente más del 40 por ciento de los recursos a la reforestación”.

Milenio.com / Agustín del Castillo

http://www.milenio.com/node/323035

El regreso del puma

Miércoles, 11 Noviembre, 2009

¿Qué significa el regreso del puma a La Primavera? En términos del ecosistema, que existe algo de qué alimentarse, es decir, que la cadena alimenticia se ha desarrollado nuevamente y que llega hasta el eslabón mayor, el gato depredador de esta zona del país. En términos políticos significa que algo se ha hecho bien a los largo de estos casi 30 años en relación con el cuidado del bosque. A pesar de todos las diferencias de opinión, de los problemas (los reales y los inventados) el regreso del puma a La Primavera nos confirma que fue una buena decisión proteger al bosque, que fue una buena idea crear una organismo encargado de su administración y cuidado, y que todo lo que se ha hecho por él, desde las acciones más pequeñas hasta las batallas más difíciles, han valido la pena. También significa que como ciudad beneficiaria del bosque y como sociedad responsable de su cuidado no sólo no podemos ceder ante las presiones de urbanización, sino que tenemos que hacernos responsables del bosque y su entorno.

El decreto de protección del Bosque La Primavera se hizo en 1980 luego que durante los años sesenta y setenta se habían autorizado fraccionamientos en la zona, fundamentalmente Bugambilias y El Palomar, tras derogar un decreto de protección como zona forestal que había emitido Lázaro Cárdenas. La entrada de los fraccionamientos aceleró de manera impresionante el deterioro del bosque. El último puma que se había fotografiado en la Primavera salió colgado cabeza abajo y un tiro en la cabeza; un cazador lo ejecutó en 1974. Si bien de entonces para acá había vestigios de que el puma seguía cruzando y cazando en La Primavera (huellas, heces, etcétera) desde entonces no se le había fotografiado. Los pumas habitan un extenso territorio que abarca desde la barranca de Huentitán hasta los valles del río Ameca, pasando por La Primavera y el volcán de Tequila. Hace unos años se apareció un puma arriba de un árbol en la zona de la ex hacienda de Santa Lucía, en el valle de Tesistán, que es justamente el corredor que conecta a la barranca del río Santiago con el bosque de La Primavera.

Algo tenemos en común los pumas de esta región y los tapatíos: nuestra calidad de vida depende en gran medida de La Primavera y de la barranca de Huentitán. Hay que proteger ambos entornos y los valles que las conectan. La peor amenaza al puma en este momento es la urbanización de los valles, pues esto podría romper el corredor ecológico del depredador. La peor amenaza para la calidad de vida de los tapatíos es seguir extendiéndonos sobre los valles, haciendo una ciudad extensa, amorfa y poco sustentable.

Milenio.com / Diego Petersen Farah

http://impreso.milenio.com/node/8671620

Puma sobrevivirá si se respeta al bosque

Lunes, 9 Noviembre, 2009

El director de La Primavera pide a la sociedad tapatía respeto y apoyo a las labores de conservación de la principal área natural protegida en la región.

Guadalajara.- La viabilidad del puma y de otras especies silvestres en el bosque La Primavera pasa por la madurez de la sociedad que habita la zona metropolitana de Guadalajara, lo que implica reconocer que la vida de estos animales y de la naturaleza en general conforma un valor importante para la propia permanencia de la cultura humana, señala el director ejecutivo del área natural protegida, José Luis Gámez Valdivia.

En ese sentido, el funcionario justifica la publicidad dada a los primeros resultados del trabajo de monitoreo que patrocina la dirección a su cargo en asociación con el investigador José Luis Leyva, la cual demostró por primera vez de forma plena la permanencia del Puma concolor en esta serranía protegida, además de fotografiar especies como el venado cola blanca, el pecarí de collar, el zorrillo, el coyote y la aguililla cola roja (ver edición de Público del 8 de noviembre de 2009).

“Necesitamos que esto sirva para tomar conciencia de que debemos generar las condiciones para que este bosque permanezca, y eso significa no sólo respetar el espacio, sino contribuir a su permanencia […] el hecho es que mientras se da a conocer la existencia de estas formas de vida magníficas, se siguen dando procesos desordenados, como el caso de las fiestas rave que se han hecho ilegalmente en el bosque, que agreden la vida natural de forma directa con ruido y con aglomeraciones”, puso en relieve el director.

Estas fiestas han contado con la venia de los ayuntamientos, pero nunca obtuvieron permisos correspondientes de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.

Milenio.com / Agustín del Castillo

Cambio climático afectará primero a los ejidatarios

Miércoles, 30 Septiembre, 2009

Calentamiento global resultará dañino

México .- Al señalar que el calentamiento global es inevitable, especialistas advierten que serán los habitantes de las comunidades ejidales quienes resentirán primero las consecuencias dramáticas, al provocarse la escasez de energía, comida y agua limpia, y como consecuencia el incremento de la pobreza pero no sólo en las en comunidades rurales también en las urbanas.

Expertos en la materia afirmaron además que la salud pública se demeritará y se incrementarán los conflictos sociales, además de hacer predicciones de sequías prolongadas en estados del Norte y Noroeste del país.

Durante el seminario de Los efectos del Cambio Climático, desarrollado en la Ciudad de México, destacaron que los ecosistemas de bosques mesófilos de montaña, conocidos como bosques de niebla, y los manglares, serían vulnerables ante el calentamiento global provocado por los gases de efecto invernadero.

Ignacio J. March Mifsut, Coordinador de Ciencia del Programa de Conservación para Mesoamérica de la organización The Natury Conservancy, afirmó que sin caer escenarios catastróficos, el calentamiento global es ya inevitable.

“El aumento del nivel del mar ya es una realidad, y en ese sentido los manglares, que son hábitats importantísimos para muchas especies, serían bastante afectados, y por otro lado, los ecosistemas de bosques mesófilos de montaña, que dependen completamente de la humedad, también se verían afectados con el aumento de la temperatura”, señaló March Mifsut.

El especialista afirmó que los modelos de predicciones señalan que en los próximos años se presentarán sequías prolongadas en los estados del noroeste y en la península de Yucatán y precipitaciones demasiado fuertes en estados como Tabasco.

“Tenemos que proteger los bosques maduros, alentar la diversidad genética en las plantaciones forestales y promover la silvicultura comunitaria. Además, habría que analizar si es conveniente o no inducir la migración de manglares tierras adentro”, dijo.

En el seminario organizado por la Comisión Nacional Forestal, también participó Ernesto Alvarado Celestino, de la Universidad de Washington, quien afirmó que otro impacto en los recursos naturales de México serán las largas temporadas de incendios forestales.

“Si la temperatura aumenta un grado centígrado en las estaciones de primavera y verano, habría un aumento de 400% ede incendios forestales, y un aumento de un 600 % en la superficie afectada por el fuego”, indicó.


Claves

Efectos

Existen estimaciones de que el 20 por ciento de la emisión total de dióxido de carbono a la atmósfera del planeta es causada por los incendios forestales.

Los bosques templados serían severamente afectados por el calentamiento global. Probablemente habrá una disminución del 13 por ciento de este tipo de bosques.

MILENIO / Jessica Rosales

124 fincas invaden el bosque por Santa Ana

Lunes, 13 Julio, 2009

Levantamiento de planos revela que la zona que perdió la categoría de protección es lentamente absorbida por el crecimiento de la ciudad.

El crecimiento irregularr de la ZMG va quitando espacio al bosque La Primavera, donde se multiplican las construcciones

El crecimiento irregularr de la ZMG va quitando espacio al bosque La Primavera, donde se multiplican las construcciones

Guadalajara.- La invasión urbana al antiguo polígono del bosque La Primavera, en el ejido Santa Ana Tepetitlán, alcanza ya 124 fincas, conforme a un estudio realizado con planos oficiales, fotos satelitales y geoposicionadores por parte de la dirección ejecutiva del bosque, al cual este diario tuvo acceso por vía de una solicitud de transparencia.

Los documentos (ver gráfico) prueban que la fragmentación de la floresta sigue y que poco se hace por contener los cambios de uso de suelo en la zona urbana. Esto es consecuencia de que el gobierno federal y sus socios han perdido de forma definitiva el amparo 413/2001, en el recurso de revisión 465/2007 del Primer Tribunal Colegiado del Tercer Circuito, promovido por el comisariado ejidal del núcleo agrario, aun en contra de la intención de un grupo de campesinos disidentes, que buscan mantener la exclusión de fraccionamientos en la zona boscosa (Público, 7 de julio de 2008).

El director del área natural protegida, José Luis Gámez Valdivia, consideró necesaria una amplia explicación de parte de los responsables de las áreas de Obras Públicas e Inspección y Vigilancia del Ayuntamiento de Zapopan, pues son las instancias municipales las responsables de frenar el crecimiento anárquico de las zonas urbanas irregulares, que es el patrón de expansión que tiene la ciudad en estos linderos de la ampliación del ejido citado.

“Nos parece que los funcionarios de esas áreas deben indicar por qué no se ha actuado en contra de la gran cantidad de fincas irregulares que dentro y fuera del bosque se han estado levantando en estos últimos años, no hace falta más que darse una vuelta por la zona para constatarlo, aparte de que son los mismos ejidatarios los que de forma cotidiana lo denuncian”, subrayó.

A su juicio, es lamentable que no se haya garantizado hasta ahora el control del suelo que se acordó cuando fue notificada la pérdida del juicio hace poco más de un año. Desde entonces, se buscó acordar con los diversos grupos de Santa Ana que se incorporaran a la gestión sustentable del territorio, y se firmaron acuerdos. Pero una vez que deja de tener vigencia un decreto federal, corresponde al municipio controlar la urbanización y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) evitar la fragmentación del bosque. Por su parte, la dirección ejecutiva ha actuado denunciando ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), asuntos que están en procedimiento actualmente.

“Nuestras denuncias a la Profepa han sido debidamente identificadas en planos y georreferenciadas para apoyar su actuación […] como dirección ejecutiva hemos recibido quejas de que nuestro cuerpo de guardabosques debe ser más rápido al reaccionar en cuanto se detecta algo irregular, para denunciarlo por un lado, y por el otro, orientar a los mismos actores de esa irregularidad sobre que sí y que no se puede hacer; estamos caminando a garantizar que esto se dé, de forma que podamos ser más eficaces en la prevención”, añadió el director.

Denuncias federales

Desde el año 1999 se acumula un largo historial de denuncias ante las instancias federales por fincas irregulares en la zona de bosque de Santa Ana Tepetitlán.

Los registros entregados por la dirección ejecutiva revelan diversas acciones desde el 20 de agosto de 1999, como solicitud de apoyo para verificar predios, levantamiento irregular de fincas, venta ilegal de terrenos, cambio de uso de suelo, petición de derecho a cultivar en la zona protegida, tirar basura en la zona adyacente, derribo de árboles o investigación de algún incendio forestal.

En particular, las colonias Lomas de La Primavera y Brisas de La Primavera —ubicadas en el polígono de ampliación ejidal sobre el que estaba vigente el decreto de protección del bosque desde 1980— acumulan un buen historial de denuncias por construcción de fraccionamientos irregulares, fincas aisladas, basura, casetas de ingreso, corrales para engorda de cerdos, fosas sépticas, relleno sanitario (sic), emisión de contaminantes a la atmósfera, “provocar incendios en lugares públicos y/o privados”, apertura de caminos, movimientos de tierra y materiales, falta de licencias de construcción, entre muchos otros.

Muchos de estos expedientes no han derivado en nada. Otros tuvieron como efecto la demolición de alguna barda, la captura de algún traficante de tierras (Alfonso Pelayo, de Arenales Tapatíos, es mencionado en las actas) e innumerables clausuras e inspecciones.

En cuanto al listado de construcciones que están al interior del viejo polígono (552 de las 641 ha de la ampliación de Santa Ana eran parte del área protegida), en su totalidad están identificadas en los planos para apoyar la acción de la Profepa, que si bien, ya no puede aplicar el régimen de área natural protegida por haber sido cancelado con la decisión de la justicia federal, le bastaría con obligar a cumplir la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, la Ley Forestal y la propia Ley Agraria, pues todas prohíben el cambio de uso de suelo en zonas forestales y el aparcelamiento de bosques y selvas, lo que es finalmente castigado como delito del fuero federal.

La pasada semana trascendió que la autoridad formal del ejido repartió el bosque entre 47 campesinos (Público, 6 de julio de 2009). La Ley Agraria dice en su artículo 59: “Será nula de pleno derecho la asignación de parcelas en bosques o selvas tropicales”.

Por su parte, el artículo 418 del Código Penal Federal señala que “se impondrá de seis meses a nueve años de prisión y por equivalente de cien a tres mil días multa […] al que ilícitamente: I. Desmonte o destruya la vegetación natural; II. Corte, arranque, derribe o tale algún o algunos árboles, o III. Cambie el uso del suelo forestal. La pena de prisión deberá aumentarse hasta en tres años más y la pena económica hasta en mil días multa, para el caso en el que las conductas referidas en las fracciones del primer párrafo del presente artículo afecten un área natural protegida”.

El 27 de junio de 2008, el Primer Tribunal Colegiado del Tercer Circuito, con sede en esta ciudad, determinó en la revisión 465/2007 del juicio de amparo 413/2001, que “hasta 584 hectáreas” (en realidad, poco más de 552 ha) de la primera ampliación del ejido Santa Ana Tepetitlán, Zapopan, enclavadas en esta serranía, ya no formaban parte de la reserva ecológica más importante de la región metropolitana de Guadalajara.

20 días después, el 18 de julio de 2008, la delegación estatal de la Semarnat otorgó autorización condicionada de impacto ambiental para realizar un proyecto de ordenamiento territorial del ejido dentro de sus 552 ha boscosas “correspondientes al área de protección de flora y fauna La Primavera”, el cual consiste en una serie de instalaciones para ecoturismo que ocuparían solo poco más de dos hectáreas, según el documento del permiso, oficio SGPARN.014.02.01 01.641/08, a favor de los propios gestores de la desprotección del ejido

Ejido en disputa y señales encontradas

Los ejidatarios se comprometieron con la Semarnat a cuidar la integridad ecológica del predio, al que se tiene acceso por el cerro El Colli y el de Los Lobos, para mantenerlo dentro de las líneas esenciales de conservación dictadas por el régimen de protección… del que estos terrenos fueron extraídos previamente.

Por su parte, la Conanp mantenía la esperanza de convencer a los dos grupos de Santa Ana Tepetitlán de mantener una protección de facto en la zona de bosque separada del área protegida. “Mientras se define bien ese proceso, estamos trabajando con los dos grupos del ejido para hacerles ver las ventajas de mantener la protección; a nosotros nos queda claro que una mayoría de los ejidatarios está de acuerdo en conservar sus tierras en el estado en que se encuentran”, dijo el presidente de la Conanp, Ernesto Enkerlin Hoeflich.

Santa Ana está dividido entre una fracción que controla el comisariado ejidal, que se ha quedado con los beneficios de las negociaciones con el gobierno y que promovió ventajosamente el amparo contra el decreto del área natural protegida, y una amplia disidencia interna, que lidera Tranquilino Flores Aguilar, que se opone a esos acuerdos y que desea mantener el bosque en pie.

El grupo que lidera Tranquilino Flores, hizo al gobernador del estado, Emilio González Márquez, la propuesta, en misivas entregadas el 22 y 27 de agosto de 2008, de reintegrar el potrero Las Lomas al área de protección forestal y de fauna. “Tenemos la firme disposición de dejar bajo tutela de un nivel de gobierno que se encargue de conservar dichas tierras como zona de protección, siempre y cuando se lleven a cabo las acciones de demolición [de fincas] y mantenimiento de los cauces originales de los arroyos…”. No han recibido respuesta.

PUBLICO / Agustín del Castillo